
Hace 18 años, un grupo de personas de casi todas las provincias andaluzas acudieron a la convocatoria de una iniciativa de un símbolo del movimiento ciudadano, el compañero: Paco Casero. Cerca de treinta andaluces desde un año, hasta cerca de setenta años, con profesiones tan diversas como sacerdotes, funcionarios, campesinos, periodistas, profesores, nacionalistas, progresistas, conservadores, escolares, ecologistas, sindicalistas, personas individuales, matrimonios, familias completas, toda una gran representación del pueblo andaluz con la originalidad de que casi nadie se conocía antes de la concentración en las puertas del campo del Real Betis, desde donde partieron en un autobús, la tarde del sábado para llegar a Guernica la madrugada del domingo de ramo del 1992.
Por aquellas fechas, próximas a la inauguración de la segunda Feria de Muestra Internacional ( La Expo) que se celebraría en Sevilla, eran muchas las voces que se manifestaban temerosas de una posible intervención de los componentes de ETA, con el consiguiente miedo a un posible acto terrorista y las consecuencias negativas para la economía de nuestra comunidad.
Antes esta inquietud del pueblo andaluz, al compañero Casero de acuerdo con el ecologista Paco Garrido, se les ocurres convocar a los andaluces para desplazarse al País Vasco y realizar una huelga de hambre durante toda la Semana Santa junto al árbol de Guernika, para mostrar de esta forma nuestra solidaridad con las inquietudes de este pueblo hermanos, al tiempo que requerimos de estos la no implicación de Andalucía en actos que solo podían dañar las buenas relaciones que manteníamos.
Para los componentes de esta aventura fue una grata aunque dura experiencia, pues al esfuerzo de la abstinencia alimentaría, había que añadir las constantes amenazas de algunos seguidores de la organización terroristas, ya que la actitud de estos les había desconcertados totalmente, queriendo reiteradamente llevarlos a sus sedes para tratar de convencerlos de sus reivindicaciones, pero la actitud de los andaluces fue firme y se mostraron inquebrantable en su determinación de escuchar a todos en el lugar que se había elegido para realizar la huelga, la Casa de Junta, al lado del Árbol, donde todos los diputados componentes del Parlamento Vasco vinieron a solidarizarse con ellos, incluido el Lendakari por aquella fecha Sr. Goicoechea, amen de cientos de ciudadanos que se abrasaban a todos para agradecer el gesto que habían tenido con ellos.
De todo esto, a los que participaron en este aventura, solo les ha quedado la satisfacción de concebir que su esfuerzo tubo el éxito que todos anhelaban… la Expo transcurrió sin sobresalto, aunque nadie nunca ha levantado la voz para agradecerle este bello gesto.
Desde el recuerdo de aquellos niños que hoy son adultos, que vivieron junto a sus padres y amigo jornadas de inquietudes, expectaciones y nerviosismo, aunque la huelga de hambre solo la mantuvieron los adultos, quiero manifestar a todos los pueblos del mundo como son los andaluces, cuando las circunstancias lo requieren.
Por aquellas fechas, próximas a la inauguración de la segunda Feria de Muestra Internacional ( La Expo) que se celebraría en Sevilla, eran muchas las voces que se manifestaban temerosas de una posible intervención de los componentes de ETA, con el consiguiente miedo a un posible acto terrorista y las consecuencias negativas para la economía de nuestra comunidad.
Antes esta inquietud del pueblo andaluz, al compañero Casero de acuerdo con el ecologista Paco Garrido, se les ocurres convocar a los andaluces para desplazarse al País Vasco y realizar una huelga de hambre durante toda la Semana Santa junto al árbol de Guernika, para mostrar de esta forma nuestra solidaridad con las inquietudes de este pueblo hermanos, al tiempo que requerimos de estos la no implicación de Andalucía en actos que solo podían dañar las buenas relaciones que manteníamos.
Para los componentes de esta aventura fue una grata aunque dura experiencia, pues al esfuerzo de la abstinencia alimentaría, había que añadir las constantes amenazas de algunos seguidores de la organización terroristas, ya que la actitud de estos les había desconcertados totalmente, queriendo reiteradamente llevarlos a sus sedes para tratar de convencerlos de sus reivindicaciones, pero la actitud de los andaluces fue firme y se mostraron inquebrantable en su determinación de escuchar a todos en el lugar que se había elegido para realizar la huelga, la Casa de Junta, al lado del Árbol, donde todos los diputados componentes del Parlamento Vasco vinieron a solidarizarse con ellos, incluido el Lendakari por aquella fecha Sr. Goicoechea, amen de cientos de ciudadanos que se abrasaban a todos para agradecer el gesto que habían tenido con ellos.
De todo esto, a los que participaron en este aventura, solo les ha quedado la satisfacción de concebir que su esfuerzo tubo el éxito que todos anhelaban… la Expo transcurrió sin sobresalto, aunque nadie nunca ha levantado la voz para agradecerle este bello gesto.
Desde el recuerdo de aquellos niños que hoy son adultos, que vivieron junto a sus padres y amigo jornadas de inquietudes, expectaciones y nerviosismo, aunque la huelga de hambre solo la mantuvieron los adultos, quiero manifestar a todos los pueblos del mundo como son los andaluces, cuando las circunstancias lo requieren.
No hay comentarios:
Publicar un comentario