jueves, 25 de agosto de 2011

Gorrillas





Todos aquellos que expresan su necesidades violentando la libertad del ciudadano con amenazas no pueden ser tolerado por la sociedad, y el pedigüeño de profesión que ejerce atemorizando a los conductores, por supuesto mucho menos, pero si además cuando la ley impone una disciplina entre estos y ejercen su rabia destrozando el vehículo de una representante de los vecinos de la zona, anula toda consideración que pudiera crear su lamentable situación.
Los sevillanos somos tolerantes por naturaleza con personas que la vida no les ha tratado dignamente, pero por supuesto no podemos soportar que aquellos que por falta de espíritus de lucha y dignidad humana, se han dejado llevar por el vicio y la vagancia, tratando de vivir a costa de los que se sacrifican cada día para sacar adelante el resto de los componentes de la familia con el esfuerzo de su trabajo, y mucho menos que arremetan contra personas que dedican su tiempo libre, a trabajar por una mejor calidad de vida de los vecinos del barrio.
Por todo ello, solicito de las autoridades correspondientes, pongan todos los medios a su alcance para erradicar de nuestra ciudad, esta mezcla de parásitos humanos y exponentes de la clásica picaresca tradicional e irrelevante de antaño.
Ante las posibles dudas sobre mi criterio particular con las personas que las circunstancias de la vida les ha llevado a una situación extrema, quiero dejar claro que a lo largo de mi vida, he complementado paralelamente el trabajado donde me ganaba el sustento para subsistir, con mi dedicación permanente en entidades solidarias y comprometidas por una sociedad mejorable. (Asociaciones de vecinos, O.N.G. Plataformas reivindicativas. Etc. )

Domingo González Pulido

2 comentarios:

Alberto Rodriguez Laguna dijo...

Sr. Pulido. Efectivamente habrá personas que sean vagos y maleantes y que haya decidido vivir de esa forma que usted comenta. Pero hay otro aspecto que usted no debería ignorar, que es el contexto social en el que están inmersos algunas de estas personas. Hay personas que efectivamente, tienen la culpa de ser pobres pero hay otras que son las circunstancias las que los obligan a serlo. Y ahí tendría mucho que decir la política. Lo más sencillo: erradicarlos. Lo que habría que hacer: un plan integral de lucha contra la pobreza y el desempleo y la creación de oportunidades en unas condiciones dignas para todos. La cuestión: lo primero es más barato y da mejor resultado de cara a la opinión pública que lo segundo.
Saludos.

Sergio dijo...

Estoy hasta donde estoy de tener que pagar impuestos para usar la calle con mi coche, y tener que pagarle a esta gentuza de los gorrillas por toda la cara por lo mismo.