El desconocimiento de nuestros representantes
A lo largo de los últimos años he escrito cerca de mil
cartas a los medios, manifestando mi criterio particular de la vida en Sevilla,
alguna veces criticando el nefasto trabajo de algunos políticos, otras elogiando
la labor de personas anónimas, que con su trabajo han desarrollado proyectos
ejemplares para la comunidad Sevillana, Andaluza, Españolas e internacional y
por ultimo tratando de corregir “según
mi criterio” determinadas irregularidades urbanísticas y patrimoniales.
Estoy seguro de que muchas persona estaban de acuerdo con
mis planteamiento críticos de determinadas actuaciones, pero por el contrario
otros lo rechazarían, y lo entiendo puesto que cada uno cuenta la historia
según se ajuste a determinados intereses. La verdad es que yo me doy por
satisfecho puesto que algunas de mis criticas han servido para que las
autoridades corrigieran los defectos cometidos por nuestros dirigentes, y como
para muestra vale un botón, quiero recordar que en el 2008, una carta dirigida
al entonces Presidente del Parlamento de Andalucía, criticando el lugar donde reposaba la estatua de Blas
Infante (El hueco de una escalera) siendo corregido este error en menos de un
mes y traslada dicha estatua al lugar actuar, junto a la entrada de la Sala de Secciones, (Antigua
Iglesia de las Cinco Llagas) por lo cual le quedo totalmente agradecido ya que
nuestro ideólogo no se merecía menos.
Creo que este ejemplo debería servir para que otros
dirigentes políticos escucharan la voz del pueblo que es tan respetable como la
de cualquiera de los miembros de los distintos hemiciclos, aunque estos no
hayan tenido la suerte de llegar a ocupar el correspondiente sillón, pero si
vivimos de cerca los problemas cotidianos y permanentes del día a día mientras
nuestros representantes políticos se aburren en las distintas cámaras
escuchando los defectos de sus oponentes, en lugar de mezclarse con el pueblo y
ver los problemas en vivo y en directos para poder hacer un análisis real de la
vida cotidiana de los ciudadanos y las ciudadanas de nuestros pueblos.
Domingo González Pulido
1 comentario:
Buenas tardes Domingo:
Estoy buscando información acerca de las monjas que cuidaban a los enfermos en el hospital de las Cinco Llagas y he encontrado un reportaje que hizo Ud. para la Voz de Sevilla.
Mi padre, Agustín, estuvo allí ingresado sobre el año 1945, cuando contaba unos ochos años de edad y le amputaron una pierna. Él recuerda la sala de San Fernando y la de la Milagrosa, y siempre habla especialmente y con mucho cariño de la monja que le cuidó, llamada Sor Rosario, no sé cómo podría encontrar alguna información, por si aún viviese para que él pudiese ir a verla.
Muchísimas gracias. Un saludo
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