
Cuatro millones de parado suponen una cantidad desorbitadas de subvenciones y ayudas que no lo supera ni la nación mas potente del mundo económicamente hablando, por lo que si no se ponen los medios adecuado para acabar con semejante situación, terminaremos compitiendo con los países del tercer mundo el ranking de la pobreza.
El egoísmo humano nos ha llevado a acaparar espacios colaterales de empleos a cambio de una mejor retribución económica sin importarnos los puestos de trabajo que se han ido suprimiendo.
Hasta hace poco tiempo en los autobuses y tranvías, además del conductor que cumplía su cometido poniendo los cinco sentidos en la conducción del vehículo, había un cobrador que agilizaba el transporte cobrando durante el recorrido una vez que los usuarios estaban dentro de la plataforma trasera. También quiero recordar que antes, hasta los conductores de motocarros iban acompañados de un ayudante, para que el conductor no tuviera que dejar solo el vehículo, y en determinados casos ayudarle con las mercancías pesadas, hoy los repartidores de mercancía tienen que mal aparcar la furgoneta o el camión para llevar la mercancía a los clientes con el peligro de las posibles denuncias, además de exponerse a que le roben mientras hacen el reparto, y por supuesto, no hace mucho tiempo, los médicos disponían de una enfermera para que hicieran los trámites burocráticos mientras el titular correspondiente se dedicaba a atender a los pacientes, ahora de un plumazo se han suprimido dichas plazas con el consiguiente problema para las titulare, además de la reducción del mercado laboral.
Así podría hacer una interminable lista de puestos de trabajo suprimidos con el visto bueno de aquellos que se han montado en la polivalencia para mejorar su calidad de vida, una polivalencia que en sus tiempos era perseguida por los sindicatos, pero que ahora estos sindicatos miran para otro lado cuando tienen que firmar los consiguientes convenios colectivos.
Domingo González Pulido
1 comentario:
Me parece correcto
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