
Ochenta millones de euros a la basura, un País que sufre una tremenda crisis se toma el lujo de perder un aparato de guerra con el valor de cuatro mil sueldos anuales (por supuesto no de políticos), pero lo peor es que no es el primero, sino el segundo Eurofighter que se pierde en un año, si a esto le añadimos los F-18, F-1, F-5 y los helicópteros estrellado, además de las posibles victimas que podía haber causado como le sucedió al C-101 que se estrelló en Baeza en el 2005, matando a una mujer y su hija de ocho meses, se pueden hacer una idea de las perdidas humanas y materiales que se han producido con las practicas aéreas.
Se reducen los presupuestos, se paralizan las obras públicas estatales, se suben los impuestos, se presiona los bolsillos de los contribuyentes, se congelan las pensiones, se reducen los salarios de los funcionarios, se disminuyen las plantillas, se suspenden grandes proyectos culturales…….. Pero los gastos militares siguen incrementándose con actuaciones en países donde no somos bien recibidos y donde somos repudiados, como se ha demostrado hace unos días en Afganistán con la muerte de tres personas y el consiguiente levantamiento del pueblo contra la presencia española, además de los cerca de cien españoles que han perdido la vida en esta aventura inocua, ¿y todo eso para que? Para mantener un compromiso militar que lo único que nos puede crear son confrontaciones con pueblos con los que nunca hemos tenido problemas algunos hasta que invadimos Irak apoyando a los EE. UU. para reclamarle unas armas que ellos mismo les habían cedido para luchar contra el pueblo de Irán.
Ya esta bien de novelas cervantinas, pongan los pies en el suelo y aprendan a administrad el dinero que depositamos en sus manos dándole el destino adecuado.
¿Cuando vamos a copiar de pueblos como el suizo?, que sin ejército se ha librado de participar en las dos guerras mundiales, no ha sido invadido, tiene una de las rentas por habitantes más altas de Europa y son los depositarios de las mayores fortunas del mundo.
Domingo González Pulido
No hay comentarios:
Publicar un comentario