
Entre los parados, los que trabajan de noche, los jubilados, los que están de vacaciones, los estudiantes, los que van… pero que trabajan poco y los políticos de las siestas parlamentarias, completamos una parte considerable de ciudadanos que no tienen ningún problema con las terrazas, bares, restaurantes, discotecas, y coches con megafonías de gran volumen en horas nocturnas. Pero se da la circunstancia de que en este país hay personas que trabajan, personas que se levantan a las seis de la mañana para poder estar en la empresa que le paga el sustento para poder dar de comer a su familia, y que no le puede decir al patrón que no ha podido dormir en toda la noche porque debajo de su casa existe una terraza, a la cual el Ayuntamiento a cambio de determinadas cantidades económicas les permite mantener el volumen de la música a un tono considerable, pero que el volumen no es solo el causante de insomnio de la persona que tiene que trabajar, sino el clásico dialogo de tenores que solemos usar los oriundos de esta bendita tierra, que parecemos sordos.
Según La prensa, no se ha tenido en cuenta a los presidentes de Bloques ni a los Presidentes de las Asociaciones de Vecinos, a la hora de hacer el texto de la normativa de los veladores y cierre de establecimientos, y sin embargo si se ha llamado a los hoteleros y Administradores de fincas, cuando todos sabemos que los primeros por sus intereses pagan lo que les pidan, y los segundos nunca viven en el lugar que administran, por lo que tienen claro la defensa que van a tener los que tienen que madrugar.
Seguimos estando gobernados por alguien que no les preocupa lo mas mínimo los derechos del pueblo trabajador, el cual se limita en decir que democráticamente tiene la mayoría, y aunque lo que dice no es verdad, porque sin el apoyo de sus socios otro gallo cantaría, lo peor de todo esto es que tiene razón, por que como siempre en este país los que trabajan de verdad son una minoría.
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