viernes, 22 de enero de 2010

UNA RENUNCIA EJEMPLAR

Renunciar a un premio está dentro de toda lógica, sobretodo cuando el que lo entrega no ha reconocido los meritos del que lo recibe, solo pretende apagar las criticas de no haber agradecido la iniciativa de este en determinadas obras de la ciudad, obras que se ha auto adjudicado como merito propio aun sabiendo quien fue el que impuso las condiciones para sacar el Metro del pozo donde estaba enterrado, ni que sin su colaboración nunca habría llegado a la Alcaldía de Sevilla. Quiero desde esta tribuna elogiar la actitud de un viejo “Lobo de mar” que mucho antes de que otros se plantearan hacerle frente a la dictadura, el había sido desterrado por criticar al sistema, además fue el primero en montar una asamblea ciudadana progresista en el Casino de la Exposición, amen de haber rechazado propuesta de Dirigente en determinados partidos mayoritarios, para fomentar la idea de Blas Infante, Un Poder Andaluz que pusiera nuestra tierra en el lugar que le corresponde por cultura, por historia y por derecho.
Todos le hemos criticado determinadas actuaciones faraónicas desde su incorporación al Parlamento Democrático Español, donde gracia a sus determinación los andaluces tuvimos un grupo Parlamentario que se escuchaba en todo en Estado, hoy tenemos sesenta diputado andaluces de las distintas corrientes políticas y ha tenido que salir en defensa de Andalucía una diputada canaria.
Yo mismo he criticado determinados pactos con determinadas fuerzas políticas por salirse de su primitiva corriente ideológica, pero luego me he dado cuenta de que su intención era velar por el bien de nuestra tierra.
Esto lo hago para que aquellos que no lo entienden, comprendan los motivos que le han impulsado a rechazar la medalla de la ciudad, ya que para el lo realizado en favor de Andalucía es un honor y una satisfacción, mas que un merito.

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