Desde hace algún tiempo, Sevilla ha perdido el horizonte de una de las artes mas emblemáticas de nuestra ciudad, algo que destacaba en los grandes patios de colegios, establecimientos públicos, conventos, hospitales, casas regias de Sevilla… algo donde nuestras mentes inocente pasaba el tiempo viendo los pequeños dibujos de Don Quijote y Sancho Panza grabados sobre los azulejos del zócalo de las clases, mientras sosteníamos sobre nuestras manos con los brazos en cruz varios tomos del Catón, como premio por haber cometido alguna travesura. Estos azulejos eran componentes de nuestras vidas y de nuestra cultura, ya que una gran parte de la mano de obra y de los artistas sevillanos se dedicaba a la creación de la cerámica y de la alfarería innato en nuestra tierra, algo que por determinados intereses sociales, políticos o económicos están desapareciendo y siendo sustituidos por mármol y otros materiales extraños a nuestras tierras.No quiero terminar sin dejar patente mi pesar por la desaparición de los millones de azulejos sevillanos que adornaban las galerías y corredores del Hospital de las Cinco Llagas, sustituidos por el mármol que prevalece en el Parlamento de Andalucía, por lo que aprovecho esta tribuna para solicitar públicamente a la Diputación Provincial como Patrocinadoras del Hospital Central de Sevilla, que se informe a los ciudadanos del destinos de los mencionados azulejos, ya que estos son de un incalculable valor material y artístico, y pertenecen a los ciudadanos hispalenses por deseo expreso de Catalina de Rivera.
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